Descripción
Una adecuada disponibilidad de calcio y magnesio es vital para optimizar la nutrición en plantas de rápido crecimiento. Ayuda a prevenir deficiencias de nutrientes secundarios, favorece el crecimiento y la fructificación, y previene la pudrición apical y la quema de las puntas en muchos cultivos particularmente intensivos, como el tomate y la lechuga.


