Los filtros no solo sirven para evacuar el agua; también conviene filtrar la entrada para garantizar que no entren contaminantes ni plagas en el cuarto de cultivo.
Una barrera contra insectos es la forma más rentable de mantener alejadas las plagas, y para aquellos que desean no dejar nada al azar, eche un vistazo al filtro de conducto de admisión de GAS que bloquea las partículas más pequeñas, como polen y esporas de moho y la pesadilla de todos: los ácaros.